En la zona de estudio la pieza básica es la mesa. En realidad, con que mida a partir de 40 centímetros de fondo, su altura sea proporcional a la de la silla y tenga dos o tres cajones es suficiente.
Sin embargo, una silla incómoda y una luz inadecuada pueden incrementar las estadísticas del fracaso en el rendimiento académico. Lo único que necesitarás son unas cuantas indicaciones para diseñarte tú misma ese refugio de concentración.
La mejor mesa
Con un par de caballetes de madera y un tablero de melamina de 120 cm de largo por 60 de ancho y 2 cm de grosor tienes una mesa perfecta. Y si le añade su flexo y un tablero de corcho para notas tienes la zona de trabajo ideal. Los books de cartón son ideales, uno de cuatro cajones que cuesta alrededor de 25 €. Para el ordenador, si tu mesa no es grande, la opción son los carritos: por 40 € encuentras unos sencillos.
Otra posibilidad: colgar la pantalla del ordenador de uno de sus soportes articulados que van fijados a la pared.
La lámpara flexo
En este apartado no se admite regateo porque te puede costar un ojo de la cara (o los dos). No se puede estudiar sin luz alguna. Consigue una lámpara de sobremesa con brazo articulado y una bombilla de no menos de 60 W. Siempre con una pantalla de material termorresistente y puestos a pedir, con un poco de color que le ponga alegría al cuarto.
Con el diseño pagas un poco más, más o menos 50 o 60 €, pero si no es caprichosa, por 15 € encuentras un flexo de trabajo en cualquier tienda de iluminación.
En el caso de que la lámpara no te quepa sobre la mesa, pasate a los apliques de madera o a los flexos con pinza. Si dudas entre halógena o incandescente, conviene saber que la halógena son las más potentes pero tiene una luz fría, da calor y las bombillas son más caras, aunque duren más que las normales. Las incandescentes, en cambio, no dan una luz tan dura, incluso las hay con una veladura azul especial para leer y estudiar sin deslumbrarte.
Una buena silla
Tu espalda te agradecerá que vayas y te agencies una silla de estudio de oficina: giratoria, con la altura del asiento y respaldo regulables, con una buena suspensión y el cojín de goma espuma para no acabar con agujetas.
Las puedes encontrar desde 30 € hasta 65 € tienes dónde escoger. Sin embargo, recuerda que el asiento debe permitir que tus pies se apoyen planos en el suelo. Tiene que sostener los muslos hasta donde empiezan las rodillas y dejar que llegues bien a la mesa, sin pecar por exceso y por defecto. Con una silla más alta acabarás como el jorobado de Notre Dame. Con una más baja, te machacarás los omoplatos.





muy buena la pagina,mi cuarto ahora es un paraíso gracias a la misma
suerte